05 June 2013

El secreto de Apple para que paguemos más por lo mismo.

Cualquier decisión humana pasa necesariamente por el análisis racional. Todos necesitamos "convencer" al lado izquierdo de nuestro cerebro, el analítico, el que compara, tiene en cuenta nuestras prioridades, nuestras necesidades y pone sentido común a nuestras decisiones. Un producto que no supere esta fase no puede tener éxito. Apple, cuando lanza un nuevo producto, no se distrae en su comunicación con otra cosa que explicar muy claro las características de su producto. En esta fase su publicidad no puede ser más sencilla: muestra lo que hace en breves segundos.


Pero aún habiendo conseguido transmitir toda la información y las cualidades del producto, la ventaja es momentánea, porque siempre hay alguien dispuesto a igualar o incluso superar esas ventajas al poco tiempo.
Hoy la innovación es crítica y nos lleva a una loca carrera  en la que las marcas no dejan de anunciar novedades. Por otro lado, la información que los clientes tienen a su alcancen es enorme y de manera muy sencilla pueden comparar entre productos similares. En el caso del iPhone de Apple, hay cientos de vídeos donde se compara con objetividad y punto por punto las características de sus más directos competidores. Este es un ejemplo:


Hoy Samsung supera en unidades vendidas a Apple con su Galaxy, porque ofrece un buen producto y un precio mejor, pero no conseguiría hacerlo si se vendiera al mismo precio. Dicho de otra manera, Apple vende menos, pero tiene un mejor negocio porque mantiene unos mayores márgenes.
La explicación de porqué alguien puede pagar más por algo igual está en la marca. Y la manera de añadir valor a una marca es el trabajo que pocas empresas hacen bien: transmitir información emocional al otro lado del cerebro, al derecho. Ya no se trata de hablar del producto, que es lo que la gente ve, sino de la marca, que es lo que la gente siente. Si bien en el terreno de la razón un iPhone parece que ha sido igualado, Apple como marca sigue trabajando infinitamente mejor la comunicación emocional, hablando a sus clientes no solo de características, sino de sensaciones que se logran a través de su producto. En esta comunicación la presencia del producto no está en primer plano, sino de manera discreta. Lo importante es lo que el cliente siente con él.
Este es su último spot con esa intención. Disfrútalo y luego entiende porqué alguien paga -contra toda lógica- 100€ más por esa marca.




21 May 2013

Debate sobre Publicidad en el Evento "Internet es Tuyo 2013"

Os dejo un video con el extracto de la mesa redonda que sobre Publicidad se celebró en Internet es Tuyo, con Javier Piedrahita como moderador y donde me acompañaron Almudena Román (ING España) y Paco Hortiguela (Samsung).


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Aquí está la noticia con el resumen de la mesa.



Y por último, la entrevista tras el evento.

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20 May 2013

El papel social y valiente de las Marcas

Todos conocemos el cuidado con el que las grandes marcas suelen tocar temas delicados o que puedan herir sensibilidades sociales. Normalmente huyen o se ponen de perfil ante grandes y complejos temas que son causa de conflicto entre grupos.
Es por eso relevante y digna de aplauso la última iniciativa de Coca-Cola: Instalar sendas máquinas vending en Pakistán e India, dos países vecinos pero enfrentados históricamente, y que viven constantemente una gran tensión.
Coca-Cola se moja con una acción en la que invita a la gente a unir sus manos, saludarse, divertirse,...
Seguramente traerá cola y seguro que sirve de ejemplo y referencia a la propia Coca-Cola en otros países y a otras marcas para implicarse en temas que son importantes para la gente y que casi nunca suelen tratar en sus campañas de comunicación.
No te lo pierdas:
PAra dar otra referencia "Made in Spain", os dejo un spot que realizamos en el año 2000 durante la Navidad. Precisamente la idea central era que, al menos en un anuncio, Coca-Cola unía aquellas personas que normalmente están enfrentadas: cartero y perro, fan del Real Madrid y del Barcelona, Judío y Palestino, Reyes Magos y Papá Noel,... y un repartidor de Coca-Cola con uno de Pepsi.


No le sentó bien esto último a la competencia, que reaccionó al día siguiente con la emisión de un spot que inmediatamente tuvo que retirar por no cumplir las normas vigentes en España.


30 April 2013

Video de la Conferencia en Hoy es Marketing

Aquí os dejo el video completo (15 minutos) de mi conferencia de la semana pasada.
Espero que os resulte interesante. Buen Puente.

20 April 2013

Invitación a la Presentación del Programa Superior de Dirección Estratégica de Marketing del Instituto de Empresa


El próximo martes 23 de Abril a las 19:00 horas en el el Instituto de Empresa (Aula E-108, C/ María de Molina, 4. 28006 Madrid) presentamos este nuevo programa de Formación para ejecutivos que quieran actualizarse en la gestión del Marketing para esta nueva época.
Cualquier interesado puede asistir a esta sesión donde, junto con Manuel de Echanove y moderados por Manuel Alvarez de la Gala explicaremos de manera resumida el contenido del Programa. Aquí tenéis la invitación al evento.

19 April 2013

Conferencia en Hoy es Marketing



Ayer se celebró el décimo aniversario de este encuentro, posiblemente el evento más importante sobre Marketing en España.
Tuve la ocasión de realizar una exposición sobre los cambios que se habían producido en el marketing en estos diez últimos años, así como dar mi visión de cuales serían las claves de marketing y los profesionales que se dediquen a ello en el futuro próximo de cinco años.
Os dejo aquí la presentación que me habéis pedido muchos y también el resumen de la ponencia hecho por Marketingdirecto.com




Félix Muñoz en #HEMESIC: “El marketero actual es un eterno estudiante. Un año sin estudiar y se queda fuera de juego”

“Sólo 10.000 años atrás se produjo la gran primera revolución de la humanidad gracias a unas herramientas que cambiaron la forma de ser del humano”. Mirando al pasado. Así comenzó Félix Muñoz, profesor de ESIC, la primera ponencia de la tarde en el X Aniversario de Hoy es Marketing. “La otra revolución llegó hace unos 150 años. Y hoy estamos viviendo una tercera revolución, la digital, que de nuevo está cambiando la forma de hacer marketing”.
Durante su ponencia Muñoz ha analizado los cambios que ha sufrido el sector “marketero” en el pasado y su situación actual. “Hoy esto está pasando en muy poco tiempo y cualquiera durante su vida tiene que ir cambiando para adaptarse“. Las conexiones, las redes, los dispositivos y las aplicaciones ha cambiado mucho en estos diez años, “han supuesto un cambio en los hábitos y en los comportamientos“. En 2003 la conexión ha pasado de un 5% a un 94%. “La televisión era el medio más visto, hoy ya podemos decir que es internet. Antes apenas consultábamos las redes, y ahora casi se hace siempre de cara a las compras, unas compras que antes sólo un 4% se atrevía a dar su tarjeta y hoy un 89% compra” vía online”, dice Muñoz.
Estos hábitos y comportamientos están afectando a las empresas. Los líderes que en 2003 ocupaban los primeros puestos son totalmente diferentes a los top 10 de 2013. Y, ¿quién ha visto publicidad últimamente de esas empresas? “Desde hace 5 años se ha reducido el presupuesto en marketing tradicional. Las empresas, las grandes, se han desintegrado. Han formado muchos nichos creando así una esclerosis estructural y pierden competitividad. En las agencias, el presente es que se está agotando su modelo, han perdido la visión global y conexión con el negocio, y por una pérdida de ingresos han perdido también el talento, gestionándolo además de manera ineficiente”.
En cuanto a los medios, no es una pérdida de audiencia lo que están sufriendo “sino una pérdida de atención“. El modelo de negocio está en quiebra por el paso al mundo digital. “El problema es que la publicidad no se está moviendo a los medios digitales. Y si no cambia, dentro de cinco años los anunciantes estarán encerrados, incapaces de reinventar el modelo”. Además, ante la explosión de páginas, blogs, información, etc. en internet, cada vez tienen menos credibilidad”, apunta Muñoz.
“En las revoluciones, al contrario de las crisis, el que se opone a sumarse a la revolución acaba en la guillotina”, apunta Muñoz. El futuro con el que se encuentran las empresas pasa por el liderazgo, la integración, apostar por la innovación, así como “saber que la marca es el activo más importante que tienen, y debe ser su prioridad. Y no se trata ya de impacto sino de conocer la experiencia de su cliente”.
En cuanto a las agencias, “tienen que volver a hablar el lenguaje de sus clientes, no el de los spots. No deben vender campañas sino soluciones, y lo que quieren es creatividad y construir contenidos, lo que mejor saben hacer”. Y lo más importante, “tienen que coger ese valor de las ideas que llevan regalando desde hace muchos años”. Los medios tienen un futuro brillante, lo que tienen que hacer es “dejar de ver internet como un problema, es una solución. Tienen que volver al rigor de la información, con calidad y sobre todo con independiencia, porque si no deja de tener credibilidad. Y por último tienen que recuperar la influencia, la credibilidad se gana con buenos periodistas y no rellenando con tertulianos”. Tiene que influir en la sociedad y en las grandes marcas, recalca Muñoz.
“Sin tener que inventarme nada, en 5 años nos espera la conectividad total. La gente estará enganchado con una potencia brutal y todo el mundo estará conectado con todo el mundo”. Colocándose lo que parecían unas Google Glass, Muñoz continuó explicando que “vamos a entrar en la era de los periféricos, de la tecnología integrándose en la ropa, en las gafas, en los relojes. Y lo más feliz de toda esta situación es que nos dejará las manos libres”, dice Muñoz.
Éste es el futuro del marketing, y el marketing de hoy. “Estamos en la gestión del comportamiento de la gente, que es ser capaz de modificar el comportamietno de las personas en beneficio de las empresas. Estos datos no sirven de nada si no se saben manejar e interpretar. Estamos hablando de personas, que no van a cambiar, ni han cambiado tanto, así que hay que bucear y aprender qué se les pasa por la cabeza para volver a creación de contenidos”. Por tanto, hay que modelar la percepción y ahora la relevancia es la clave, no el impacto.
Los profesionales del futuro tienen que cambiar mucho su modelo mental. “No es necesario ser ingenierio pero sí tener un dominio de la tecnología, tener un pensamiento absolutamente estratégico, que es el que conecta la creatividad con los resultados. Tienen que ser promotores de la innovación, quitarse los miedos a fracasar y al riesgo”, indica Muñoz. “Sois gestores de marcas y no de productos y dependiendo de esto el negocio funcionará”, señala. A partir de ahora, “cualquier persona que trabaje en marketing y comunicación debe estar preparada para se estudiante de forma continua. Quien deje de estudiar un sólo año quedará fuera de juego”, sentencia Félix Muñoz.

06 April 2013

¿Sigue funcionando el Marketing que hacías el siglo pasado?



Este més la revista IPMARK cumple 50 años.
Su editor, Miguel de Haro me solicitó un artículo sobre la situación actual del Marketing en España y esto es lo publicado:



Miguel de Haro me pide una respuesta a esta cruda pregunta:
¿Qué dirías a un cliente tuyo que te pregunta muy serio, con cara de pocos amigos, casi desesperado, con lágrimas en los ojos y a punto de un ataque de nervios: ¿Qué hacemos Félix?, ¿Cómo va a ser la Comunicación a partir de ahora? ¿Tienes las cosas claras?

Alguien que te pregunta esto así, merece claridad.
No valen paños calientes. No vale recordarle lo que hizo mal en el pasado. Necesita soluciones. Las hay.

Le diría que esté tranquilo, porque su pregunta es síntoma de que reconoce que algo está haciendo mal. La primera condición para que las cosas empiezan a cambiar es ser consciente de ello y supone avanzar hacia la solución.

Le diría que la solución que busca no está lejos. No es contratar a ningún gurú, a una carísima consultora, a una lejana agencia,... Posiblemente haciendo ajustes en su forma de trabajar, empiece a obtener mejoras inmediatas en los resultados de su comunicación, que devuelvan la salud a su negocio, la rentabilidad que tenía y la competitividad que perdió por descuidar algo tan importante como la imagen y la percepción de su marca en la mente de sus clientes.

Le diría que empiece por revisar la forma de trabajar de su equipo. Se dará cuenta de que buscando la excelencia, ha creado un entramado de especialistas en diferentes áreas, buenos en sus especialidades de la comunicación: publicidad, medios, relaciones públicas, promociones, eventos, patrocinios, marketing directo, digital, packaging, reputación corporativa, relaciones institucionales, comunicacion interna, Brand managers, .... Profesionales competentes cada uno en lo suyo, pero que han creado pequeños (a veces grandes) departamentos, con sus propios objetivos, su propio presupuesto, su propia agencia y sus propias ambiciones, que les hacen competir entre ellos por ganar posiciones, medallas, presupuesto, responsabilidad,...

Le diría que la única forma de hacer funcionar esa estructura, ahora difícil de cambiar, es asumir el liderazgo que un día repartió entre tanta gente, para gestionar algo tan importante como la imagen de su marca, sus productos y su empresa. Que mire alrededor y se dé cuenta que en las empresas donde hay un líder dirigiéndola con una clara visión y compartida con sus equipos, se mantienen los buenos resultados.

Le  diría que una vez haya tomado el mando de la situación, diseñe una clara y simple estrategia de comunicación. Única, entendida y aplicada por todos. Que deje cada uno la suya propia, y sobre todo, que cada persona en la empresa tenga en cuenta esa estrategia para todo lo que haga. Una estrategia que no conoce nadie, o tan complicada que sólo unos pocos en la empresa la pueden interpretar, o tan amplia que nadie es capaz de recitarla de memoria, no es una buena estrategia.

Le diría que revise el proceso que han creado para gestionar su comunicación. Que cuestione si ese largo proceso, en donde todos intervienen, todos tienen opinión, todos "mejoran" las ideas, todos tienen que estar de acuerdo, todos tienen derecho de veto y todos se creen con derecho a participar, es el ideal para que las buenas ideas salgan. Que piense si es un proceso que permite que la creatividad o la innovación aparezcan. Posiblemente se dará cuenta que ese proceso es culpable de que su empresa no haya sido capaz de sacar nada brillante hace tiempo. No necesariamente por falta de gente brillante.

Le diría que trate de hacer las cosas simples, que confíe en la persona que mejor pueda manejar la comunicación de su empresa, le deje trabajar con responsabilidad, le dé margen para arriesgar. Que le exija a su vez que sea capaz de motivar a su equipo y a sus proveedores para sacar lo mejor de ellos.

Le diría que le dé una oportunidad a la creatividad para aparezca la innovación. Que destine la mayor parte de su presupuesto para hacer lo que creen que funciona todavía, pero que deje una parte de su dinero, su tiempo y sus recursos (10 ó 20%) para cosas nuevas, que le permitan avanzar, cambiar, y dentro de poco tiempo haber salido de los carriles en los que se ha metido y que ahora le tienen atrapado.

Le diría que anime a su equipo de comunicación a ver lo que otros están haciendo. Que no sólo mire a su competencia, sino a las marcas y empresas que hacen cosas que no se parecen tanto a su forma de trabajar. Que traten de entender porqué hay empresas que sin publicidad son capaces de liderar segmentos, crear marcas, o tener un prestigio y una percepción de sus productos muy superior a la suya. Posiblemente sólo observando puedan sacar conclusiones que les indiquen nuevas fórmulas.

Le diría que debe liderar la transformación de sus proveedores de comunicación. No es posible conseguir una imagen coherente con una legión de agencias que compiten entre ellas por un trozo de su presupuesto. Que en lugar de dar briefings (con seguridad le traerán campañas) comparta con ellos problemas (a lo mejor le dan ideas para solucionarlos). Que esté dispuesto a escuchar nuevas ideas dentro y fuera de la empresa. Que dé valor a esas ideas, las respete, no las copie ni las robe. Las pague bien. Seguramente moverán su negocio.

Y le diría que lleve a los mejores a trabajar para su empresa, dentro y fuera. Que los elija por sus méritos y por su capacidad, no por su coste. Que remunere con justicia a sus proveedores por su dedicación y su talento. Si quiere, además, que les premie con una comisión sobre los beneficios, no como hasta ahora sobre los gastos.

Yo lo llamo Marketing Sistémico. Funciona.