Esta tarde me he despedido de mi equipo. Esto es lo que les he dicho al comunicarles que dejo la Compañía. Quería compartirlo con los que no pudieron estar. También se lo merecen.
 
Siento comunicaros que en breve dejaré Coca-Cola.
 
Hace un poco más de 2 años me llamaron para venir a llevar a cabo un reto apasionante: Transformar la forma de trabajar de la Comunicación de esta Compañía.
 
Suponía dejar Telefónica e incorporarme al sistema Coca-Cola por cuarta vez, para empezar a transformarlo casi todo desde dentro: la visión de la comunicación, la forma de entender la publicidad, romper barreras internas para integrar todo bajo una misma orquestación de la Comunicación, transformar a las personas del equipo y sus responsabilidades, crear nuevos procesos que asegurasen la más eficaz y eficiente manera de trabajar, cambiar la manera de trabajar con las agencias, nuestra relación con los medios,…
 
Era una labor enorme. Trasladar esa visión desde nuestras cabeza a las de los demás, que casi todos lo comprendieran, componer un equipo de primera para hacerlo y buscar los apoyos de la organización para llevarlo a cabo.
Y empezamos predicando una nueva manera de trabajar, de hacer publicidad a gestionar percepciones.
De producir campañas a generar conversaciones.
De dar briefings a entender los problemas que había que solucionar.
Y de hacerlo de manera integrada, no mas separaciones entre distintos tipos de Comunicación.
 

Contamos como siempre con la mejor ayuda posible, las mejores agencias que tenemos a nuestro lado. Era difícil ir hacia donde les pedíamos, pero se han transformado con nosotros y han estado a la altura de las circunstancias.

 
Estoy muy orgulloso de que en apenas dos años lo hayamos conseguido y sea ahora el modelo de referencia de cómo otros equipos de Coca-Cola en otros países tienen que trabajar en el futuro en todo el mundo.
 
Fuimos incluso más para incorporaré la visión de cómo desde Coca-Cola tendríamos que apostar por la utilización de las nuevas tecnologías y las capacidades que hoy ofrece la comunicación poniendo en marcha proyectos que darán en el futuro todavía más potencia al marketing y al negocio de la Compañía y hoy la División Ibérica está liderando a nivel internacional el proyecto más ambicioso de innovación en el marketing de precisión.
 
Tengo que agradeceros enormemente a todo el equipo, porque sois vosotros los que habéis hecho posible que esto haya ocurrido. Habéis cambiado vuestra forma de entender la Comunicación y la manera de trabajar de una forma envidiable y gracias a ello lo hicimos.
 
Y tuvimos todavía la capacidad de dibujar la visión más a largo plazo de la Comunicación, del marketing e incluso de la forma de entender el negocio de CC en el futuro. Hoy la División Ibérica está pilotando a nivel internacional el proyecto más ambicioso de innovación en el marketing de la Compañía y espero que pronto se empiecen a ver los resultados.
 
En estos dos años hemos conseguido iniciar todos los proyectos que están funcionando y que son la prueba de que esta Comunicación 3.0 no sólo es posible sino que da muy buenos resultados. Algunos casos pequeños pero difíciles: El exitoso y reconocido públicamente Cambiazo de CC Zero, el rumor de la desaparición de CC Light, la creación de las becas Robertus de Fanta, la botella peregrina de Aquarius y este año su Gestoría de cambio de nombres, el caso de Isma el hiperconectado de Nestea, la plataforma creativa de Burn, el superprograma de deportistas y eventos de Powerade, la comunicación baja en tonterías de Aquabona, … y muchas más. Todas ellas dando sus resultados, en algunos casos espectaculares, en otros normales y por supuesto, en algunos mejorables, porque todos somos humanos y también sabemos que hacemos cosas mal (y siempre aprendemos de ellas).
 
Nos atrevimos luego con la Marca grande, la roja, y creamos y ejecutamos el plan de Comunicación del 125 aniversario, una oportunidad para hablar con la gente del Producto, Marca y Empresa. Y finalmente sacamos el último tema de conversación para la gente con la Comunicación de Coca-Cola:
Las razones para creer que un mundo mejor es posible.
 
La comunicación de Coca-Cola es la misma de siempre: ver la vida desde su lado bueno, ser valiente y apostar por mensajes valientes en cada momento de la historia. Si hace años unió a jóvenes de todas las razas para lanzarle un mensaje de paz al mundo, hoy ya no es la marcas la que crea bonitas historias; es la gente la que de manera natural las realiza. Nos hemos convertido en simples notarios de una realidad mas agradable de contar, en buscadores de actos de generosidad, en reporteros de causas que merecen la pena, en paparazzis de gente desconocida que son auténticos héroes de nuestra sociedad…le damos altavoz a lo que la gente quiere contar.
 
Ahora empieza una nueva etapa. La Compañía prefiere que otra persona siga al frente de esto y yo tengo que respetar esa decisión y ayudar en todo lo que esté en mi mano para que lo que se ha hecho, no solo continúe sino que se mejore cada día.
Está claro que cada uno tendrá sus razones, todas comprensibles, que justifiquen la decisión. Se dirá que soy cabezota; es cierto, pero solo lo soy con mis principios, mi filosofía, la que tengo hace muchos años y que no he variado en lo fundamental.
Se dirá que hay que escuchar mas y ser más flexible, pero se muy bien lo que es ser flexible y lo que es doblarse. Es diferente.
Se dirá que se debe trabajar más en equipo. Yo lo creo también, como también creo que mi obligación es ayudar al equipo y pedir el respeto para su trabajo y para sus personas.
Se dirá que hay que admitir las ideas de todos, y no podré estar más de acuerdo. En mi caso los egos ya no son un obstáculo y hemos estado abiertos a todas las ideas. No a las ocurrencias, que son otra cosa.
 
Ahora toca mirar hacia delante y seguir siendo y mejorando los profesionales que ya sois. Yo ahora sólo os puedo dejar mis consejos. Mi ideología, puede que no perfecta, pero es la mía y la que a mi me ha ayudado.
Estos son algunos que os dejo, con toda la humildad y todo el cariño por mi parte:
 
No os penséis que lo sabéis todo. Siempre hay alguien que a veces te puede dar otra visión. Quien se cree infalible cada día que pasa se convierte en un mayor ignorante.
Estar abiertos al fallo y al error, pero mientras estéis abiertos a la crítica. Será lo que os haga mejores.
Tratar con respeto a todo el mundo, independiente de si son jefes o subordinados, externos o internos, empleados o proveedores,…
Exigir ese mismo respeto para vosotros y para los que dependan de vosotros.
No dejar que la empresa se apropie de vuestra carrera. Vosotros sois los dueños de vuestros planes. No esperéis que decidan por vosotros.
Habéis demostrado que sabéis hacer planes y que sabéis ponerlos en marcha con brillantez. Hacer entonces el vuestro:
Definir o buscar lo que mejor sabéis hacer.
Tener los ojos abiertos, salir fuera, dejar entrar aire fresco continuamente, estar conectados permanentemente,…
Ser coherentes. Que lo que pensáis, hacéis y decís sean siempre lo mismo.
Decir la verdad. Siempre. Sin excepción. Os jugáis vuestra credibilidad.
Defender el trabajo que queréis hacer si así lo creéis firmemente. No seáis responsables de los errores de otros.
Ser dueños de vuestro tiempo. No vendáis vuestra vida, sino vuestro talento, y sólo a quien lo valore.
 
Por mi parte tengo que decir que soy la persona con más suerte del mundo.
He trabajado en muchas empresas, con muchos jefes, 21!!!. Los más buenos y los más malos, pero de todos he sacado algo y he aprendido cosas: lo que hay que hacer y lo que no.
Los mejores me han hecho un poco mas sabio y los peores me han hecho mucho mas duro.
Y sigo creyendo que se puede ser un buen líder y seguir siendo buena persona.
He tenido la oportunidad de reinventar la forma de hacer las cosas en muchas ocasiones en cada acción, en cada idea, en cada empresa.
He trabajado con gente increíble, de la que he aprendido mucho. Dentro y fuera de las empresas.
Tengo un trabajo que me encanta y que me llevo ahora conmigo para dárselo de nuevo a quien yo quiera.
Siempre controlé mis ambiciones y gracias a ello, y a mi trabajo, estoy en una situación envidiable: tengo a mis padres, mujer, hijos, familia, amigos, salud,… sería un egoísta si pidiera algo más.
No tengo nada de lo que arrepentirme: he disfrutado de la vida, he dedicado tiempo a mis hijos,…no podría vivir si ahora pensara que no lo hubiera hecho.
Quizás he dejado de ir a muchas cenas, entregas de premios, reuniones, presentaciones,… Puedo vivir sin ello.
 
Ahora además tengo delante una perspectiva todavía más deseable:
Sobre todo tengo Tiempo para descansar.
Para leer los 45 libros que he ido dejando para otro momento.
Para actualizarme en lo que está pasando por el mundo de la Comunicación.
Preparar mejor mis clases y seguir aprendiendo de Educación.
Preparar mejor mis ponencias y conferencias donde compartir lo que humildemente pueda ayudar a otros.
Ordenar mis fotos, mi música, mis películas pendientes,… verlas ahora mas despacio.
Poder quedar con la gente me apetece sin que al final nadie me esté esperando para una próxima reunión.
Seguir con mis infinitos hobbies aparcados (mi bricolage, el jardín, mi huerta, el piano, la moto, volar,…)
Seguir aprendiendo. Ver todos los videos de TED, aprender a diseñar web, avanzar en la edición, dominar las redes sociales, saber más de las estrellas y los dioses,…
Seguir ayudando a quien lo necesite y se lo merezca.
Seguir compartiendo o regalando ideas a quien las puede aprovechar.
Poder pasear, ver museos, ir a conciertos, al cine,…
Poder hacer deporte, esquiar los martes, mejorar el golf, seguir con el pádel, darle a mi bici,..)
Y seguir sobre todo ayudando a mis hijos a ser mejores estudiantes y sobre todo mejores personas.
 
Va a ser difícil porque de nuevo habrá cantos de sirena que me llamen a seguir, sin pausa, pero voy a intentar vivir un poco lo que los humanos dejamos para cuando nos jubilamos. Creo que será mejor ahora que dentro de los 15 años que me tocaría.
No dejo de hacer nada, simplemente vuelvo -como he hecho siempre-, a reordenar mis prioridades.
Y vosotros ya sabéis donde estoy. Siempre he seguido en contacto con la gente de mis equipos, de Coca-Cola, de Telefónica, de Cepsa,….

Quien ha estado en mi equipo sigue en él aunque ya no trabajemos juntos y yo por tanto seguiré haciendo con ellos mi principal trabajo: ayudarles en todo lo que pueda.

Os deseo toda la suerte que sin duda os merecéis.